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miércoles, 31 de diciembre de 2014

Balance (2ª parte)

Esta vez la pagina en blanco que me miraba era la de una semi reciclada libreta del cole de los niños, medio pintorreada, en la que debía apuntar un palote por cada recuerdo de este año, ¿fácil, no? a poner palotes como loco...pues no, tener un recuerdo claro de algo concreto, es mas difícil de lo que parece, los días se suceden unos a otros, y todos se parece entre ellos demasiado, y tener algo que haga destacar un día de otro, no es tan sencillo, empece con grandes recuerdos, cumpleaños, navidades, etc, regular, también se entremezclan con recuerdos de años anteriores mas de lo que desearía, pero conseguí unos cuantos palotes, como en todo, fui bajando el listón, cosas mas mundanas, días de playa o campo, algún día de cine...también arañé otros pocos palotes, pero mi lista seguía sin engordar lo que yo quería. Rebajé aun mas mi listón, baje a recuerdos sin mas, incluyendo cualquier tipo de vivencia que distinguiese un día de otro, aquel día que jugué con los niños a los piratas, o aquella vez que me quede sin ir a tal sitio porque los tenia enfermos en casa....y así conseguí otros pocos, y al recontarlos me salió la cantidad de 60, 60 días de 365, 305 días de 2014 se me han ido sin dejar un solo recuerdo...cabe la posibilidad de que tenga memoria de pez, y yo no lo sepa, pero también cabe la posibilidad de que me haya pasado demasiadas tardes mirando la tele, demasiado rato mirando chuminadas en el móvil, demasiado tiempo atontado con el Facebook, en vez de jugar con mis hijos, o leer un buen libro, o charlar con mi mujer, o ver una buena película con la luz apagada y palomitas, o irme a montar en moto un día de lluvia, o tomarme una cerveza con un amigo, porque mis recuerdos los componen cosas como éstas.
Siempre he creído, como la mayoría, supongo, que la vida es lineal, una raya longitudinal trazada en el tiempo por la que avanzamos con mayor o menor velocidad, pero que es inexorable, pero poco a poco me voy convenciendo a mi mismo de que no, de que no es así, que la vida, lejos de ser lineal, es mas bien una espiral, una especie de muelle fino que gira, por el que ascendemos, a veces perdemos pie, y nos caemos, descendiendo algunos niveles, unas veces muchos, otras pocos, pero siempre nos ponemos en pie rápidamente, y seguimos, porque el muelle no para de girar por nadie, y si te paras, vas bajando, y a todos nos gusta subir, pero todos, tarde o temprano caemos por un costado a un nivel inferior, hay quien lo puede interpretar por retroceder, ya sea enamorarte de una ex, volver a un trabajo que dejaste, o mudarte al barrio en que creciste, pero yo, poco a poco, pero cada vez mas, creo que son una especie de segundas oportunidades que nos da la vida, que, aunque estemos hartos de oír que es corta, no lo es tanto, y que el dichoso tren no pasa una vez, sino que ni siquiera existe, y si existe, sube y baja por el muelle continuamente, brindándonos oportunidades una y mil veces, nunca pensemos que somos demasiado mayores para volver a estudiar, para enamorarnos de nuevo, para hacer nuevos amigos, o para cualquier puñetera cosa que se nos ocurra, porque somos capaces de eso y de mas, esta dentro de nosotros, no lo reprimamos, dejémoslo salir.





P.D: De todo esto saco dos conclusiones, la primera es que tengo que hacer mas cosas, vivir mas, y llenar mis días de recuerdos, y la segunda, es que tengo de dejar de poner Blues en Spotify cuando escribo los post, porque me salen muy...muy...muy como me ha salido este.

Feliz Año nuevo a todos, un abrazo sincero!!

Su amigo y vecino, el Padre estresado.

4 comentarios:

NitaCeci Godel dijo...

Me ha encantado la forma en la que has expresado lo que querías expresar.
Ayer viendo el muro de facebook me di cuenta de que mucha gente hacía resúmenes de sus años, comparando con el 2013 la cosa estaba bastante mejor.

Sí que es verdad que "desperdiciamos" mucho tiempo con chuminadas del móvil, con los whatsapp de los miles de grupos a los que pertenecemos (familias, trabajo, etc.) y no nos centramos en eso mismo, en llenar los años de vida.
A mí de adolescente me gustaba llevar un diario ( y realmente lo era porque escribía casi a diario, aunque fueran dos frases) y al final del año recuerdo que me sentaba en el escritorio en casa de mis padres mientras se preparaba la cena y la fiesta y yo hacía mi resumen en ese mismo diario comenzando por Enero, casi siempre ponía los buenos momentos, porque era lo que me hacía pensar que el año había merecido la pena.
Luego cuando ya "te haces mayor", ya no hay tiempo para dedicar a un diario, ni lo ves útil... pero sí que lo es, si al final del año haces un resumen o una mirada atrás y te das cuenta de que tu año ha sido vivido por ti y no por las circunstancias.

Quería sentarme a hacer los propósitos del nuevo año, quiero poner 12, aunque creo que van a ser demasiados...

Un saludo y feliz año nuevo para ti y los tuyos.
:)

releante dijo...

Desde mi experiencia solo decir que mi memoria es de pez, si tengo que hacer yo esta prueba, ni pingo ni tres palotes.... un abrazo

Inma dijo...

Pedazo de ejercicio que te has marcado, Papá Estresado. Y necesario. Llenemos 2015 de días dignos de ser recordados y apuntados en todos los cuadernos del universo.
Gracias por escribir dos posts, te echaba de menos

Inés dijo...

Hola! Queremos contactar contigo para hacerte una invitación.. Tienes e-mail de contacto??

Gracias!