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jueves, 18 de abril de 2013

Segundo día de cole

Cuando somos padres primerizos, le tememos mucho al primer día de colegio de nuestro peque, lo vemos demasiado pequeñito, siempre. Ademas, no sabemos como se adaptará o si le gustará, aunque todo apunta a que no le suele entusiasmar en exceso, demasiadas incertidumbres como para estar tranquilos. Luego con la experiencia, vemos que ese día no es el peor, el peque se ha formado sus expectativas,  que nosotros hemos engordado para que vea el lado positivo de ir al colegio, nuevos amigos, etc, y cuando ya sabe lo que es, cuando ha estado un día entero allí, separado por primera vez de su padre y su madre, suele decidir, salvo excepciones, que no quiere volver, el pobre en su inocencia, cree que es opcional. Y ahí llega el conflicto, el segundo día de cole, ese si que es delicado, ya sabe a donde va, y el disgusto puede ser mayúsculo  al fin y al cabo, la mayoría de las veces, la ignorancia es la felicidad.
Un poco así me he sentido yo, cuando hace tres meses me vine para acá, la ignorancia era mi aliada, la incertidumbre me nublaba la vista, pero esta vez sabía perfectamente donde iba, y como era estar sin "papá y mamá" sin la familia, y en mi caso, tampoco era opcional, así que después de una semana de sol, calorcito, barbacoas, cenas con amigos, con familia, cervecitas en terrazas de bar, paseos en bici, carreras de Karts, y muchos, muchos abrazos, ayer meti los donuts y los libros en mi mochila de Rayo McQueen, y me volví al cole, menos mal que uno tiene experiencia, y sabe que del segundo día en adelante, suele mejorar la cosa.

La entrada de hoy se la dedico a los que, en mi ausencia, están siempre pendientes de mi familia, se lo agradezco mas que si fuese a mi mismo!

PD: Perdón por haber dejando encargado de la actualización del blog al viejo Picaporte, es un androide de protocolo, primo lejano de C3po, que compre en un mercadillo, como era antiguo nadie lo queria.
Me lo quedé yo, alguna utilidad tendrá!