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miércoles, 13 de mayo de 2015

Los años mas felices de nuestras vidas

Cuando estaba en el instituto, tenia un profesor de ingles, solterón y muy buena gente, al que la mayoría odiaba, porque por aquellos años, no solo pretendía que aprobásemos ingles, sino que tenía la osadía de querer que aprendiésemos a hablar ingles, lo que hacía que catease a mas alumnos de lo "normal" en aquella materia ...años convulsos de la educación en España, no como ahora. Tengo claro que, gracias a aquellos primeros esfuerzos, yo hablo hoy Ingles.
 Pues al margen de todo esto, aquel profesor solía decir que disfrutásemos aquella etapa, que era la mas bonita de nuestra vida...claro, aquellas palabras entraban por una oreja, rebotaban dos o tres veces dentro, y salían por la otra sin dejar rastro en aquellos jóvenes joviales, como yo nos hubiese llamado entonces, (ahora mas bien nos definiría como niñatos atolondrados) que teníamos otros asuntos en los que pensar.
Aunque lo cierto es que, al menos en mi cabeza, si rebotó algunas veces mas de lo normal, y le di vueltas durante un tiempo, pero yo solo veía que no tenia vehículo, no tenía un duro, ni libertad para hacer lo que me apeteciese, y ademas mis padres me regañaba siempre por todo...un adolescente normal y corriente, vaya.
Pero los granitos  no dejan de caer por el reloj de arena, y de repente, te plantas en la edad actual, treintaytrece, y empiezas a recordar las cosas de otro modo.
Aquellos años en que tu máxima preocupación era aprobar Latín, que con mil pelas que te daban tus padres (aquellos que antes te parecían solo un par de regañones) te ibas al cine con la novia, pagabas el autobús, y aun te sobraba para una coca cola y un paquete de Fritos, Aquella novia con la que no compartías pagos ni responsabilidades, sino únicamente cosas buenas. O te las gastabas en comerte una campero con los amigos en el burguer de la esquina, aquellos amigos de verdad, que eran como hermanos, aquellos que hubiesen hecho lo que fuese por ti, y tu por ellos, aquellos que sabías que estarían contigo para siempre, y a los cuales no ves casi nunca, en su mayoría...no existen mejores amigos que los que tienes con 15 años.
Aquellos padres que te daban el dinero que necesitabas, y te compraban tenis caros.
Estabas delgado, tenias mas pelo, los días eran largos, los veranos eternos, y los sueños infinitos.

Basta un rápido repaso para ver que aquel profesor tenía razón, y que aquellos años, si no fueron los mejores de nuestras vidas, si que fueron una etapa increíble, no todo se hizo bien...pero al menos fue  divertido!

Pero no queda ahí la cosa, yo soy de mucho pensar, virtud o defecto, según se mire, y  llegando a esa conclusión, me aparece otra idea en la cabeza que no deja de dar tumbos. Se suele decir que mi edad actual, casi joven, (aunque bastante menos que antes) y con los niños pequeños, es la edad mejor de la vida, la edad que siempre recuerdas cuando eres mayor, la etapa a la que se le tiene mas cariño, y, aunque de un vistazo rápido lo que percibo primero es lo negativo que esta etapa conlleva, solo tengo que pensarlo unos segundos mas para darme cuenta de que es cierto, de que cuando sea un abuelete cansino y repetitivo que cuente batallitas mil veces, esas batallitas seran de la etapa de ahora, de todo lo que ahora mismo nos acontece, por eso, desde  hace ya tiempo que tome conciencia de esto, no dejo pasar un cuento sin leerles, ni una batalla de cosquillas, ni una peli con palomitas amontonados en los sofás, ni un día libre sin salir de paseo, ni enseñarles algo nuevo, ya sea montar en bici, nadar, o palabrejas en ingles, ni tampoco escaparme con mi mujer, aunque sea solo un rato, a tomarnos unas tapas por ahí, ni pierdo la oportunidad de tomarme una cerveza de cuando en cuando con algun amigo, o de darme una vuelta en moto con mi hermano, o poner en marcha algun proyecto...porque estoy seguro de que todo eso son los recuerdos que tendré cuando sea un abuelete cascarrabias.

Aunque igual me equivoco, igual cuando sea un jubileta despreocupado,estoy en la gloria, tengo tiempo para poder tomarme esos camperos con los viejos amigos de nuevo (si tengo dientes), igual puedo volver a ir al cine con mi "novia" cuando me apetezca, enseñarle cosas nuevas a los nietos, o pasar las tardes de primavera tirado al sol en la playa, a lo mejor esa es la mejor edad...

Con todo este desvarío, lo único que he sacado en claro es que tengo que disfrutar cada etapa, y cada día lo mejor que se pueda, no porque pueda ser el ultimo, que también, sino porque es único...y te recomiendo que hagas lo mismo.

Su amigo y vecino.
El padre estresado.

PD: Aquella novia del cine es hoy la mama de los peques, a la mayoria de los amigos no los veo, pero con la minoría sigo teniendo contacto, y mis padres hace ya años que no me regañan.