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sábado, 30 de marzo de 2013

Cuatro días en Copenhague

La historia empieza mas o menos normal, chico conoce chica, chico se enamora de chica, chico se casa con chica, a partir de aquí la cosa se anima, chico y chica tienen 5 niños, tres de ellos trillizos,  y va a mas, chico se va a Dinamarca, y varios meses después, chica va a visitarlo.
Y no sabe muy bien en que punto de la peli esta, no sabe si es el principio, si esta en pleno nudo, o empezando el desenlace, o quizá es una secuela, o una precuela, que están muy de moda, pero estos días que ha estado allí la chica, le han dado mucha emoción a la historia. El chico, que estaba en un punto muerto, ha sufrido un gran empujón emocional, y al compartir todo lo que ha conocido en solitario durante estos meses, ha podido verlo de otro modo, con otros ojos, y ha podido empezar a aceptar, lo que sin darse cuenta negaba, y por fin empezar a poner la cabeza y el corazón en el mismo sitio, lo contrario suele llevar a caminos sin salida, a tiras y aflojas que conducen a la victoria de uno sobre la destrucción del otro, del corazón sobre la razón  o al revés,  a soluciones malas o medio buenas, y la peli acaba con esos finales medio agrios que no te suelen gustar.
Aún queda mucha peli, y siempre puede haber un giro inesperado de guión, pero mientras llega o no, hay que seguir hacía delante, porque como decia Freddy Mercury, Show must go on, y no se puede parar ni para comprar palomitas.(esto ultimo lo he añadido yo, claro)
El chico, mientras escribe esto, piensa en su chica a 10.000 metros de altitud cruzando Europa, mientras ve nevar por la ventana, y no sabe como acabara la película, pero sabe que tendrá muchos flashbacks sobre estos cuatro días en Copenhague.


El post de hoy va dedicado a la persona que ha estado siempre a mi lado, y espero que lo esté por muchos años, Alicia, te quiero.

domingo, 24 de marzo de 2013

Reflexiones de una tarde de domingo.

Hoy hacen dos meses que llegue, y por ese motivo, me he sentado escribir, a ver si me venia a la mente alguna ocurrencia, algo simpático o gracioso, algo que le quitase hierro a estos dos fríos y largos meses, pero no ha sido así, no se me ocurre nada, los días como hoy, los de abajo en la montaña rusa, lo que primero se me pasa por la mente, supongo que como a todo el mundo, es autocompaderme, ¿porque yo? ¿que hago aquí ...etc. pero mi yo consciente tiene las respuestas, y eso no se si es mejor o peor, porque tengo claro que, no soy la diana del destino, ni un divertimento de azar o de los dioses, no puedo echar la culpa a nadie, y se que cada acción tiene su reacción, tanto aciertos como errores,  y que esté ahora donde estoy, se empezó a fraguar hace mucho tiempo, en esta misma galaxia. Y quiero dejar claro que la decision de venirnos no fue un error, ni mucho menos, quedarse a lamentarse si era un error que había que corregir.

Desde que nacemos se nos empiezan a plantear caminos divergentes, al principio eligen por nosotros, pero en seguida nos va tocando, y desde la primera decisión  todas cuentan, todas van formando y conformando lo que seremos, unas son granitos de arena, y otras grandes rocas, que irán formando la montaña , unas veces mal, otras bien, unas personas con mas aciertos que otras, pero al final del camino, lo que somos es una suma de esas decisiones, y eso no puede cambiarlo nadie, no se puede volver a empezar ¿ cuantas cosas haríamos o dejaríamos de hacer, o haríamos de otro modo, si supiésemos lo que sabemos ahora? muchas verdad, yo también lo pienso a menudo, pero al repasar, descubro que no han sido tantas, quizá varias que habría hecho de otro modo, y alguna que no debería haber hecho, si, pero lo peor son las que no hicimos cuando debimos, creo que esas son las que mas escuecen, y de esas tengo pocas, alguna , pero pocas, y eso si hace que me sienta algo mejor. Es mas fácil creer que si algo nos sale bien a sido gracias a nuestro buen hacer, pero si sale mal ha sido culpa de otros, como en el fútbol. Pero solemos tener la respuesta dentro de nosotros, aunque de vez en cuando hay que echarle la culpa a otros, y respirar hondo ¡no hay que ser tan autocritico!
La suerte o el azar, el destino o el designio divino, el componente ajeno a nosotros al que tanto nos gusta echar la culpa de lo que no nos sale bien, existe, y quizá nunca sabremos como funciona, por eso lo único que podemos hacer es intentar elegir el camino mas idóneo,  unas veces con la cabeza, y otras con el corazón  aplicando lo que sea mas conveniente en cada caso, e intentar equivocarnos lo menos posible, y si nos equivocamos, al menos aprender de ese error para no volver a cometerlo, la vida es así, o al menos así la veo yo...nadie es perfecto.


La entrada de hoy se la dedico a una de esas personas que te sorprenden, una de esas que van sin careta por la vida, una persona autentica. Ignacio,¡ un abrazo!

PD: Perdón por el tocho, pero es que tengo mucho tiempo para pensar, como Morgan Freeman en Cadena perpetua y se me va un poco la pinza...