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viernes, 29 de junio de 2012

Terminar las cosas

Hace ya unos años, en una especie de curso, que ahora llamaríamos Coaching, en la evaluación, me dijeron que, una de las cosas que yo consideraba cualidad mia, no lo era tanto, me suelo obcecar, o el mas andaluz, encabezonar, en terminar todas las cosas, no es que siempre lo consiga, sino que me obsesiona terminar lo que empiezo, y yo creia, en mi candida inocencia, que eso era bueno, pues bien, no es así, o no del todo así.
Si lo que haces es algo que va a rendir en tu provecho, entonces a por ello 100 %, todo el esfuerzo rendirá en reconocimiento, pero si no es así, si eso que has empezado, no lleva a nada, o no te llena, estas desaprovechando un tiempo precioso en acabarlo, cuando lo empezaste parecía genial, pero todos tenemos derecho a cambiar de opinión, y además, eres mas inteligente si lo haces. Al principio, confieso que le hice caso a medias, que te digan en que fallas, escuece, para que negarlo, pero con el tiempo empecé a darme cuenta de que si que hacia justo eso que me dijeron hacía, y en la medida de lo posible, y muy poco a poco, lo he ido aceptando.

Los que seguís este blog desde hace ya tiempo, (pese al stand by) sabéis que en el 2013 me fui a trabajar a Dinamarca, yo solo, sin la familia, un trago duro, pero necesario en su momento. Quizá entonces me volqué en el blog, tenia mucho que contar, y tiempo para hacerlo.

Además del blog, se me ocurrió escribir un libro, basándome en las casi 100 entradas del blog, y en mi basta experiencia paternal, y la idea tuvo muy buena aceptación, así que me puse a ello, y escribí, escribí mucho, pero me fui dando cuenta de que, estando tan lejos de la familia,  y no ver a los peques en tantos meses, hacia que, lo ultimo que me apetecíese era contar historias sobre ellos, sinceramente, me entristecía mas que otra cosa. Pero como lo había empezado, no lo quería dejar a la mitad, y seguí escribiendo, y supongo que mi estado de animo, se iba plasmando sin yo pretenderlo.
Pero un día me acorde de aquella clase de Coaching, aquello no llevaba a nada, me apetecía mucho escribir, pero no aquello, ademas de que, en aquellas largas tardes viendo nevar por la ventana, poco mas podía hacer, así que, tome la decisión, aparcaría por un tiempo el "manual del perfecto padre estresado" (el nombre me encanta) y empecé a escribir una novela, siempre había querido hacerlo, y empecé por fin, tenia una idea, mas o menos, y empecé a desarrollarla, no sabia como hacerlo, ni mucho menos sabia el final, pero escribía, mucho, de verdad. Y mientras los personajes me parecían irreales, las tramas se complicaban hasta lo inverosímil, y se cruzaban unas con otras sin solución aparente, me volví a España, primero Javea (Alicante) y luego a casa, Málaga, en este periodo escribía mucho menos, pero no quería aceptar que, probablemente tampoco la acabaría nunca, es mas, se me ocurrió una idea muy buena, desarrolle mentalmente los personajes, la trama discurría muy bien, e incluso sabia como terminaría, y además mezclando varias cosas que me gustan muchísimo, me encanta mezclar, pero no podía ponerme a ella, escribí unas notas, y seguí con la otra, - cuando acabe esta, me pongo con la otra- me decía, pero no hacia mas que complicarse, y eso me irritaba. Entonces me volví a acordar del curso, ¿porqué me empeñaba en dedicar tiempo y esfuerzo a algo que no me llevaba a ningún sitio? ¿Porqué posponer algo que me apetecía muchísimo escribir, por algo que no? las respuestas cayeron por su peso.
Hace 8 meses empecé a escribirla, y desde entonces he escrito casi a diario, las ideas me fluyen, los personajes, casi me parecen personas reales que me podría encontrar por la calle, y las tramas confluyen unas con otras para formar una sola, un gustazo. Y tanto me gusta, que he decidido auto publicarlo, en cuanto lo termine (esta vez si) sin ninguna aspiración, solo por el gusto de hacerlo, porque en mi librería, entre Stephen King y Dan Brown tenga un libro mio. El reto es grande, pero la ilusión es aun mayor, y me apetecia mucho compartirlo. Gracias por escucharme.

Su amigo y vecino
El padrestresado

1 comentario:

Alicia dijo...

Pues si, ese coach tenía razón, eres una "jartá" cabezón ��, pero es cierto que a veces ha ido en tu contra y otras a tu favor, solo hay que madurar y aprender cuándo es bueno y cuando no. Sabes que nos tienes a tu lado siempre, que te apoyamos en todo lo que te haga feliz. A por el siguiente reto!!! En una de estas me quitas de trabajar ��